Cómo plantarlos

Martes, 23 Septiembre   

Este proceso no es muy complicado, pero cabe tener en cuenta algunos elementos. En el primero de ellos es la elección del lugar apropiado para su plantación. Así, no es conveniente hacerlo en zonas con gran presencia ganadera, para que éste no dañe los plantones durante el primer año de vida del seto. Además, conviene estudiar los tipos de setos que ya existen en la zona en la que vayamos a plantar, ya que eso dará una pista sobre la especie de seto que debemos escoger, por las características del suelo o meteorológicas. Una vez realizado esto, hay que escoger las especies para plantar.

En este proceso conviene plantar especies diferentes con el fin de aportar oportunidades de refugio y alimento a la vida silvestre de esa área. Si se seleccionan especies autóctonas, es decir que se dan de forma natural en la zona, se conseguirá su supervivencia con la aplicación de los cuidados mínimos.

A la hora de conseguir las plantas caben dos posibilidades: obtenerlas con raíz en un vivero o mediante la técnica del estaquillado, que consiste en recolectar las ramas más jóvenes (estaquillas) de los árboles o arbustos de hoja caduca, durante el invierno para, después, introducir dos terceras partes de la estaquilla en una jardinera que contenga un 50% de arena y un 50% de humus.

Es necesario apretar bien la tierra y, seguidamente, colocarlo en un lugar protegido del sol y los hielos. Posteriormente, hay que regarlo con frecuencia y, cuando las estaquillas hayan enraizado, pasado unos meses, es necesario trasplantarlas a macetas. Finalmente, para hacer la plantación hay que procurar que sea la estación del año más apropiada, dependiendo de la especie y de la región. Es necesario realizar hoyos amplios para plantar los arbustos y, si se pretende estar seguro de que las plantas jóvenes estén protegidas, es posible colocar una malla metálica a su alrededor, hasta que sean lo suficientemente altas y fuertes.


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